2 Esdras 13
BLM1 Sucedió que después de siete dÃas, soñé un sueño de noche. 2 He aquà que del mar se levantaba un viento que movÃa todas sus olas. 3 Vi, y he aquà que [este viento hacÃa subir de en medio del mar algo parecido a la apariencia de un hombre. Vi, y he aquà que] ese hombre volaba con las nubes del cielo. Cuando volvió su rostro para mirar, todo lo que veÃa temblaba. 4 Cada vez que la voz salÃa de su boca, todos los que oÃan su voz se derretÃan, como se derrite la cera de cuando siente el fuego. 5 Después de esto vi, y he aquà que se reunió una multitud innumerable de gente de los cuatro vientos del cielo para hacer la guerra contra el hombre que salió del mar. 6 Vi, y he aquà que él mismo se talló una gran montaña, y voló hacia ella. 7 Traté de ver la región o el lugar de donde se talló la montaña, y no pude. 8 Después de esto vi, y he aquà que todos los que se habÃan reunido para luchar contra él estaban muy asustados, y sin embargo se atrevieron a luchar. 9 He aquà que al ver el asalto de la multitud que venÃa, no levantó la mano, ni empuñó lanza ni arma de guerra alguna; 10 sino que sólo vi cómo enviaba de su boca algo parecido a un torrente de fuego, y de sus labios un aliento de fuego, y de su lengua lanzaba una tormenta de chispas. 11 Todo esto se mezcló: el torrente de fuego, el aliento llameante y la gran tormenta, y cayó sobre el asalto de la multitud que estaba preparada para luchar, y quemó a cada uno de ellos, de modo que de repente se vio que una multitud innumerable no era más que polvo de cenizas y olor a humo. Cuando vi esto, me quedé asombrado. 12 Después vi al mismo hombre bajar del monte y llamar a otra multitud que estaba en paz. 13 Muchas personas se acercaron a él. Algunos se alegraron. Otros estaban apenados. Algunos estaban atados, y otros traÃan algunos de ellos como ofrenda. Entonces, con gran temor, me levanté y oré al AltÃsimo, y dije: 14 “Tú has mostrado a tu siervo estas maravillas desde el principio, y me has considerado digno de que recibas mi oración. 15 Ahora muéstrame también la interpretación de este sueño. 16 Porque como concibo en mi entendimiento, ¡ay de los que queden en esos dÃas! Mucho más, ¡ay de los que no queden! 17 Porque los que no fueron dejados estarán en la pesadez, 18 entendiendo las cosas que están guardadas en los últimos dÃas, pero sin alcanzarlas. 19 Pero, ¡ay de los que se quedaron, porque verán grandes peligros y mucha angustia, como declaran estos sueños! 20 Sin embargo, es mejor para uno estar en peligro y entrar en estas cosas, que pasar como una nube fuera del mundo, y no ver las cosas que sucederán en los últimos dÃas.” Me respondió: 21 “Te diré la interpretación de la visión, y también te abriré las cosas de las que has hablado. 22 Has hablado de los que se quedan atrás. Esta es la interpretación: 23 El que soportará el peligro en ese tiempo, protegerá a los que caigan en el peligro, incluso a los que tienen obras y fe hacia el Todopoderoso. 24 Sabed, pues, que los que quedan atrás son más dichosos que los muertos. 25 Estas son las interpretaciones de la visión: Mientras veÃas a un hombre que subÃa de en medio del mar, 26 éste es el que el AltÃsimo ha estado guardando durante muchas edades, que por sà mismo librará a su creación. Ãl dirigirá a los que queden atrás. 27 Mientras que viste que de su boca salÃa viento, fuego y tormenta, 28 y mientras que no tenÃa ni lanza, ni ninguna arma de guerra, sino que destruyó el asalto de esa multitud que vino a luchar contra él, esta es la interpretación: 29 He aquÃ, vienen los dÃas en que el AltÃsimo comenzará a liberar a los que están en la tierra. 30 El asombro de la mente vendrá sobre los que habitan en la tierra. 31 Uno planeará hacer guerra contra otro, ciudad contra ciudad, lugar contra lugar, pueblo contra pueblo y reino contra reino. 32 Será, cuando estas cosas sucedan, y se produzcan las señales que antes os mostré, entonces se manifestará mi Hijo, a quien visteis como un hombre que subÃa. 33 Sucederá que cuando todas las naciones oigan su voz, cada uno dejará su propia tierra y la batalla que tienen unos contra otros. 34 Se reunirá una multitud innumerable, como has visto, deseando venir y luchar contra él. 35 Pero él estará en la cima del monte Sión. 36 Sión vendrá y se mostrará a todos los hombres, siendo preparada y construida, como visteis el monte tallado sin manos. 37 Mi Hijo reprenderá a las naciones que han venido por su maldad, con plagas que son como una tormenta, 38 y los reprenderá en su cara con sus malos pensamientos, y los tormentos con los que serán atormentados, que son como una llama. Los destruirá sin trabajo por la ley, que es como el fuego. 39 Mientras que tú viste que él reunió para sà otra multitud que era pacÃfica, 40 estas son las diez tribus que fueron llevadas fuera de su propia tierra en el tiempo del rey Osea, a quienes Salmananser el rey de los asirios llevó cautivos, y los llevó más allá del rÃo, y fueron llevados a otra tierra. 41 Pero ellos hicieron este plan entre sÃ, que dejarÃan la multitud de los paganos, y saldrÃan a una región más lejana, donde la humanidad nunca habÃa vivido, 42 para que allà guardaran sus estatutos que no habÃan guardado en su propia tierra. 43 Entraron por los pasos estrechos del rÃo Ãufrates. 44 Porque el AltÃsimo hizo entonces señales para ellos, y detuvo los manantiales del rÃo hasta que ellos pasaron. 45 Porque a través de ese paÃs habÃa un largo camino que recorrer, a saber, de un año y medio. La misma región se llama Arzareth. 46 Entonces vivieron allà hasta el último tiempo. Ahora bien, cuando comienzan a venir de nuevo, 47 el AltÃsimo vuelve a detener los manantiales del rÃo, para que puedan pasar. Por eso viste a la multitud reunida con paz. 48 Pero los que quedan atrás de tu pueblo son los que se encuentran dentro de mi frontera santa. 49 Será, pues, cuando él destruya la multitud de las naciones reunidas, que defenderá al pueblo que queda. 50 Entonces les mostrará muchas maravillas”. 51 Entonces dije: “Señor soberano, explÃcame esto: ¿Por qué he visto al hombre subir de en medio del mar?" 52 Me dijo: Como nadie puede explorar o conocer lo que hay en las profundidades del mar, asà ningún hombre en la tierra puede ver a mi Hijo, ni a los que están con él, sino en el tiempo de su dÃa. 53 Esta es la interpretación del sueño que viste, y sólo por eso estás iluminado sobre esto, 54 porque has dejado tus propios caminos y has aplicado tu diligencia a los mÃos, y has escudriñado mi ley. 55 Has ordenado tu vida con sabidurÃa, y has llamado a la comprensión tu madre. 56 Por eso te he mostrado esto, porque hay una recompensa guardada con el AltÃsimo. Será, después de otros tres dÃas que te hablaré otras cosas, y te declararé cosas poderosas y maravillosas." 57 Entonces salà y pasé al campo, alabando y dando gracias en gran manera al AltÃsimo por sus maravillas, que hacÃa de vez en cuando, 58 y porque él gobierna el tiempo, y las cosas que suceden en sus estaciones. Asà estuve sentado allà tres dÃas.
